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LECTURAS VISIONES REVISIONES

7.11.09

Ricardo Dolorier


"Flor de retama me salió de adentro"

Tomado de La República de hoy.

Ricardo Dolorier hace 40 años compuso esta canción que se ha convertido en himno. Lo celebra hoy con un festival de canciones ayacuchanas. Parque de la Exposición de Lima, 7:30 pm.

Pedro Escribano.

Hace cuarenta años, indignado y conmovido por los sucesos de Huanta, pues los sinchis habían baleado a estudiantes, profesores y campesinos, el maestro Ricardo Dolorier, huantino que trabajaba en Lima, compuso la canción "Flor de retama". Este huaino, que describe la dura represión del 22 de junio de 1969, desde entonces se ha convertido en un canto obligado en las jornadas de protesta y también en fiesta populares, familiares, cuando aflora el descontento y la rebeldía.

El maestro Ricardo Dolorier ahora lo recuerda como si fuera ayer, pero también lo celebra hoy con un recital de huainos tradicionales ayacuchanos en el Parque de la Exposición, en Lima, desde las 7:30 pm.

"Todo comenzó cuando el gobierno de Juan Velasco Alvarado atentó con contra la gratuidad de la enseñanza pública –narra el maestro–. Con el decreto supremo 006 reglamentó que si un estudiante de secundaria desaprobaba un curso debía pagar cien soles mensuales durante el año"."Eso dio lugar a un 46% de deserción escolar. Hubo protestas en todo el país, sobre todo en Ayacucho", detalla Dolorier. "Yo no estaba en Huanta, pero me enteré muy bien de los hechos y lo que también me entristeció es que allí murieron dos alumnos míos muy queridos".Cuenta que se reunieron cerca de diez mil personas entre profesores, escolares y campesinos y marcharon a la plaza de Huanta. Para llegar a ella debían pasar por la comisaría, pero la calle estaba bloqueada. Fue entonces que se produjo un incidente."Una campesina se enfrentó a un policía y éste la amenazó, dicen que la señora alzó un palo y le dijo ‘una sola es la vida, una sola es la muerte’ y arremetió. El policía ahí nomás le disparó. Después de eso todo se hizo incontrolable, tanto que llegaron los sinchis y oficialmente hubo 20 muertos y cientos de herido, pero hubo más", refiere el maestro Dolorier.

-¿La canción la escribió de inmediato?

-No, fue un proceso que me angustió mucho. Yo no escribía canciones, pero sí uno que otro poema que era versos cambiados de otros poemas. Escribir "Flor de retama" fue arrojar lo que tenía adentro.

-¿Cuando la terminó, a quién la mostró primero?

-A Oswaldo Reynoso, que se conmovió, me abrazó. Después a Álvaro Villavicencio, que se arrodillo, lloró. También a Manuel Acosta Ojeda.

-¿Quién la grabó primero?

-El Trío Huanta, en un disco 45 rpm, pero salió incompleta porque el disco no alcanzó.

-La cantan todos, Martina Portocarrero por supuesto.

-Sí, Martina fue muy importante para la difusión de "Flor de retama", pero su temperamento va en contra de la melodía. Josefina Ñahui es al revés, la melodía se impone al temperamento de le canción. A mi modesto juicio, quien la canta bien es Edwin Montoya.

-Pero usted también la canta...

-Sí, pero la canto muy mal.

Datos1] Artistas invitados. Entre otros, Jaime Guardia, Julio Humala, Amanda Portales, Margot Palomino, Josefina Ñahuis, Victoria Ayacucho, Julia y Sila Illanes, Trío Huanta, Kiko Rebata, Silverio Andrade.2] Entradas. General S/.12.00, preferencial S/.27.00 y zona vip S/.37.00.
(El compositor.)

NOTA DE PRENSA



INSTITUTO RAÚL PORRAS BARRENECHEA
CURSO "EN HOMENAJE AL INCA GARCILASO DE LA VEGA
POR EL IV CENTENARIO DE LOS COMENTARIOS REALES"
a cargo del Prof. MIGUEL MATICORENA ESTRADA

Los días 9, 10 y 11 de noviembre a las 7:00 p.m. el Prof. Miguel Maticorena Estrada dictará el curso "HOMENAJE AL INCA GARCILASO DE LA VEGA. IV CENTENARIO DE LOS COMENTARIOS REALES", en el Instituto Raúl Porras Barrenechea (Colina 398, Miraflores).

El curso tendrá tres sesiones: lunes 9: "Etapas de la historiografía sobre el Inca Garcilaso", donde se expondrá un rasgo biográfico del cronista y la dimensión internacional de su obra, además de analizar las apreciaciones de Aurelio Miró Quesada, José Durand, Luis Loayza y Silvia Hilton; martes 10: "La nación y la idea de patria en Garcilaso", en la que se debatirá la identidad del Inca y los elementos étnicos, lingüísticos y culturales en la obra garcilasista; y miércoles 11: "El futuro imaginado y la restitución del señorío incaico", donde se discutirán los conceptos de restitución y señorío, así como la repercusión de la obra del cronista cusqueño en los siglos venideros.
El ingreso es libre.
Más información en:
Instituto Raúl Porras Barrenechea
Calle Colina 398, Miraflores
Central Telefónica 619-7000 Anexo: 6102. Telefax: 445-6885.
E-mail: institutoraulporrasb@unmsm.edu.pe
--
Johnny Zevallos,
Prensa IRPB-UNMSM

6.11.09

De mi correo




"La Embajada del Reino de Marruecos tiene el agrado de remitirle, en adjunto, las invitaciones para los eventos que ha organizado para los días 18 y 25 de Noviembre de 2009, a las 19 horas, en el Centro Cultural Inca Garcilaso.


Muy cordialmente,


EMBAJADA DEL REINO DE MARRUECOS"


(Formatos. Hacer clic sobre la imagen.)

Cabel presenta


Presentación de "UNO ROJO",

poemario de Andrea Cabel

Fecha: Viernes 06 de noviembre 2009
Hora: 7pm

Lugar: Librería del Fondo Editorial de la PUCP —Av. Universitaria 1801, San Miguel—

Presentadores: Julio del Valle y Miguel Ángel Malpartida

Durante la presentación se llevará a cabo la proyección de un video basado en textos de la poeta.
NOTA: Se repartirá un número limitado de ejemplares gratuitos a los asistentes al evento, que la autora firmará al final de la presentación.

Los otros noventa


Libros, poemas, olvidos

Una conversa con el poeta y amigo Martín Rodríguez-Gaona (Pista de baile, Efectos personales), de paso por Lima mientras en España, donde reside, preparan la edición de su primer libro de ensayos, me hizo recordar una serie de poemarios y textos de los noventa que no tuvieron la atención (mediática) que merecían o que fueron totalmente olvidados en su momento.

En primer lugar, se me viene a la mente Rotación, de Rubén Quiroz; Ruptura de Heje, de Rodolfo Ybarra; varios poemarios de José Pancorvo, y algún libro de Ericka Guersi, tal vez Contra la ausencia.

Pero eso no es todo. Recuerdo poemas de mucho éxito en los recitales de principios de los noventa, como los de Juan Vega y Mesías Evangelista, y algún libro del otro Juan, De la Fuente, y también Ello, de Nilo Espinoza hijo, Nadie se mueva, de Gastón Agurto; Final aún, de Edgard Saavedra, así como el primer poemario de Roxana Crisólogo, y uno muy bueno, perseriano total, de Javier Gálvez, poeta norteño que estudió Literatura en San Marcos.

Eso, por ahora. Si recuerdan otros, me avisan.

(Rodríguez-Gaona en Madrid.)

4.11.09

Rebote rebote


Un post de LDL que rescata del olvido al poeta chino Li He ha tenido una agradable réplica en Letras S5, bajo el título: "Li He, ancestro del Neobarroco". En la misma página web, acaso la más completa de literatura en Latinoamérica junto con Letralia, encuentro una reseña del buen libro de relatos de Fernando Carrasco, La muerte y otras traciones. Servidos. Bon appetit.
 

(Li He.)
 

3.11.09

Regalías por trilogía Millenium


Viuda y familia de Larsson en pugna

Como sabemos, a la muerte del periodista Stieg Larsson, autor de la famosa trilogía Millenium, éxito mundial desde hace un par de años, el autor no vio un solo euro producto de la venta de sus novelas, suma que ahora se cuenta por millones. La familia de Larsson, fallecido en el 2004, y la viuda del mismo no parecen ponerse de acuerdo, aunque hay una tentadora propuesta de parte de los familiares directos. El Comercio de hoy:


Familia de Larsson lanza propuesta
PADRE Y HERMANO OFRECEN ALGO MENOS DE DOS MILLONES DE EUROS A LA “VIUDA”

COPENHAGUE [EFE]. El padre y el hermano del escritor sueco Stieg Larsson, autor de la trilogía “Millenium”, ofrecen a la compañera de este 20 millones de coronas suecas (algo menos de 2 millones de euros) para zanjar la disputa por la herencia del fallecido autor.
Erland y Joakim Larsson lanzaron la propuesta en una entrevista que ayer publicó el periódico sueco “Svenska Dagbladet”, con el propósito de acabar con el enfrentamiento que las dos partes han protagonizado en los últimos cinco años. Larsson murió en el 2004, antes de la publicación del primer libro de la trilogía “Millenium”, sin haber escrito un testamento ni haberse casado con Eva Gabrielsson, su pareja durante 30 años y que no ha recibido ningún ingreso por el éxito de los libros y de las películas de su obra.
El padre de Stieg Larsson afirma que no hay ninguna exigencia a Gabrielsson en la oferta. “Solo debe llamar y darnos las gracias; además del número de cuenta”, afirmó. “Ella era una parte de la vida de Stieg. Tiene que vivir una vida segura y buena con todo esto”, dijo Joakim Larsson, quien añade que los familiares del escritor siempre han sido buenos con Gabrielsson y que si hubiera hablado con ellos, “todo habría sido más fácil”.
Gabrielsson ha afirmado con anterioridad que los familiares de Stieg nunca fueron parte de la vida de la pareja y los ha acusado de ni siquiera ir a su entierro, algo que tanto el padre como el hermano niegan. El progenitor de los Larsson asegura que fue su familia la que descubrió a edad temprana el talento de Stieg, que le regaló una máquina de escribir y que lo animó a seguir por ese camino.


(Eva Gabrielsson, viuda del escritor. Según algunas fuentes, estaría escribiendo un libro sobre su vida con Larsson que se publicaría el 2010.)

2.11.09

Rebotes poéticos 2


Domingo de Ramos, uno de los poetas atendibles del grupo Kloaka, tiene un blog personal llamado Dorada Apokalilpsis, en donde podemos encontrar un texto inédito suyo.
 
El blog ancashino Ancash 444 ha tenido la feliz iniciativa de hacer una suerte de dossier de crítica sobre la poesía del fundador de Hora Zero, fatalmente desaparecido, Juan Ramírez Ruiz. Hay varios textos de crítica interesantes.

En el blog de Camilo Fernández Cozman me entero de que el poeta Carlos Germán Belli acaba de ser honrado, con toda justicia, con el premio Southern 2009. ¡Felicitaciones poeta!

El poeta Miguel Ildefonso se acerca al flamante poemario de la exquisita Colección Underwood, dirigida por el narrador Ricardo Sumalavia (insisto: no se ha hecho justicia a su novela finalista del Premio Bruguera que circula en Lima desde hace meses) y Julio del Valle. Se trata de Uno rojo, de Andrea Cabel. Ver en Letras S5.

Finalmente, la misma poeta Cabel reseña en la revista española La Siega, el poemario de Julio del Valle, El instinto de la memoria, que en su momento comenté aquí.
 
(Juan Ramírez Ruiz, poeta, con el aura roja, junto con Jorge Pimentel y Enrique Verástegui, a principios de los años setenta.)

Premio Herralde de Novela 2009


Manuel Gutiérrez Aragón

Tomado de ABC de España.

El cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón ha ganado hoy XXVII Premio Herralde de novela, dotado con 18.000 euros, con su primera novela, «La vida antes de marzo».

Quince manuscritos, de los 405 originales recibidos, han llegado hasta la final del Premio Herralde, entre los que había escritores españoles, argentinos, cubanos, de Uruguay, Puerto Rico y Chile.

El jurado de esta edición, con la más alta participación de su historia, estaba compuesto por Salvador Clotas, Paloma Díaz-Mas, Luis Magrinyà, Vicente Molina Foix y el editor Jorge Herralde, quienes han seleccionado como novela finalista «Providence», del malagueño afincado en EE.UU Juan Francisco Ferrer.

Después de seis años seguidos con ganadores latinoamericanos, el Herralde ha recaído este año en autores españoles.

Gutiérrez Aragón ha explicado hoy tras hacerse público el fallo que «La vida antes de marzo» está protagonizada por «dos personas extrañas que se encuentran en un tren en 2024, beben y discuten durante mucho tiempo y una de ellas se ha mezclado hace tiempo en una conspiración islamista, que es el cuerpo principal de la novela».

Aunque el punto de partida es el año 2026, «la novela no es ciencia-ficción, sino que mira hacia atrás y se sitúa en la actualidad» y el marzo del título se refiere al 11-M.

«Me pareció que no debía tener dos profesiones y por eso no he escrito una novela hasta que me he apartado del cine», ha comentado Gutiérrez Aragón
De la promiscuidad del cine a la soledad literariaManuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942) ingresó en 1962 en la Escuela de Cine de Madrid, a la vez que estudiaba Filosofía y Letras.

Desde su primer largometraje, «Habla, mudita» (1973), Gutiérrez Aragón ha realizado filmes como «Camada negra» (1977), «Maravillas» (1980), «Demonios en el jardín» (1982), «La mitad del cielo» (1986), «Cosas que dejé en La Habana» y la serie televisiva «El Quijote» (1992).

Su última película fue «Todos estamos invitados» (2008), gran premio del jurado en el Festival de Málaga, tras la cual anunció su retirada del cine.
Aunque puede ser una sorpresa que un director de cine se pase a la literatura, «la sorpresa -ha comentado Gutiérrez-Aragón- se produjo en mi adolescencia, cuando todos esperaban que fuera escritor y me dediqué al cine». «Me pareció que no debía tener dos profesiones y por eso no he escrito una novela hasta que me he apartado del cine, no sé si para siempre o por un tiempo», añade.
El cineasta ha confesado que se ha sentido «rejuvenecido, porque me ha permitido retrotraerme a aquellos tiempos de la adolescencia», y asegura que acaso del mundo del cine, lo único que echa de menos es su «promiscuidad», pues ha descubierto que «la literatura es un placer solitario».

Gutiérrez Aragón ya prepara la que será su segunda novela, cuyo título provisional es «Virtud y fortuna», que «es una divisa de los Borgia, pero nada tiene que ver con la novela histórica actual, un género que detesto». Igual que en las películas Gutiérrez Aragón se consideraba realista y nadie le creía, ahora considera que su novela es también realista. Reconoce que en sus primeras películas había «una arquitectura del cuento infantil, pero para esta novela no especialmente», y agrega con sorna: «La he escrito de tal manera para que jamás pueda ser llevada al cine».

Juan Francisco Ferré, finalista del Premio Herralde, ha señalado que «Providence» es «una obra ambiciosa y un intento de acabar con los límites en los que se ha movido la novela española en los últimos años»Los años de BushEl finalista, el escritor y crítico literario malagueño Juan Francisco Ferré ha dicho que «Providence» es «una obra ambiciosa y un intento de acabar con los límites en los que se ha movido la novela española en los últimos años».

«Providence» está protagonizada por Alex Franco, un director de cine español que fracasa en el Festival de Cannes y que a raíz de ese batacazo recibe un encargo de superproducción internacional en EE.UU.

Considerado el autor más conocido de su generación, la llamada generación After Pop o Nocilla, Ferré ha intentado abordar el mundo americano, las superproducciones cinematográficas y, en general, la vida estadounidense durante la era Bush y el 11-S.

A lo largo de su historia, han ganado el premio Herralde escritores como Álvaro Pombo, Adelaida García Morales, Félix de Azúa, Vicente Molina Foix, Pedro Zarraluki, Jaime Bayly, Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Martín Kohan o Daniel Sada.

(El autor.)

De mi correo

El amigo y poeta Paul Guillén me escribe:

"Hola Victor a ver si nos ayudas con la promocion de este evento en tu blog, saludos, pg
 
 
HORA ZERO: LOS BROCHES MAYORES DEL SONIDO
(LIMA: FONDO EDITORIAL CULTURA PERUANA, 2009)
ANTOLOGÍA DE TULIO MORA

La antología tiene 700 páginas y viene precedida por una introducción rigurosa de 50 páginas, incluye poemas de Hora Zero, el Infrarrealismo y Hora Zero Internacional (desde Francois Bott hasta Matías Ellicker, en total son 67 poetas); en la sección de narrativa se incluyen cinco exponentes; en la sección de artes plásticas se reproducen los trabajos de siete artistas; luego tenemos la sección de crónicas, testimonios y cartas, algunas de ellas completamente inéditas como las cartas de Manuel Morales, el cuestionario que no se incluye en Estos 13 respondido por Jorge Pimentel, las cartas entre Joseantonio Suárez y Juan Ramírez Ruiz; en la siguiente sección tenemos varios manifiestos de Hora Zero y el Infrarrealismo, además, del célebre "Mensaje desde allá" firmado por Hora Zero Internacional en contra de Chirac; la sección de fotos que abarca a casi todos los incluidos con unas fotos "rarísimas" de los Infras; un poema de Tulio Mora como tributo a Hora Zero y los Infras y para cerrar una extensa bibliografía. El libro se presenta en público este MARTES 3 DE NOVIEMBRE a las 7:00 P.M. en el teatro de la Biblioteca Nacional del Perú (Cruce de Javier Prado con Aviación). El acto será una presentación, recital y venta de libro. El libro será presentado por Tulio Mora; el recital estará a cargo de Jorge Pimentel, José Carlos Rodríguez (París-Iquitos), Sergio Castillo (Huancayo), Tulio Mora, César Gamarra (Huancayo), Enrique Verástegui, Yulino Dávila (Barcelona), Ángel Garrido Espinoza, Eloy Jáuregui, José Peguero (México), Guadalupe Ochoa (México), Juan Esteban Harrington (Chile), Abel Herrera, Fernando Obregón, además, leerán los narradores Maynor Freyre y Miguel Burga. Se proyectarán las fotos, dibujos, esculturas y pinturas acompañadas de un rock sinfónico y se venderá el libro POR ÚNICA VEZ a 30 NUEVOS SOLES. El director de orquesta será el genial Eloy Jáuregui".

30.10.09

Li He: un (proto)barroco chino



Una genealogía aproximativa del barroco y del neobarroco es relativamente precisa: Kircher, Góngora, Calderón, Sor Juana, El Lunarejo; Martín Adán, Girondo, Lezama, Sarduy, Perlongher, Kozer, Echavarren… Luego de leer los poemas que hay traducidos de Li He, poeta chino de inicios del siglo nueve, me quedan pocas dudas de que quienes escriben y/o se interesan por el neobarroco hoy, pueden empezar a ver como un venerable ancestro a este poeta marginado por la tradición poética china durante más de un milenio.

Es bien sabido que la poesía de la dinastía Tang, la más prestigiada del gran país, tenía en el equilibrio, la limpidez formal y la armonía, incluso lógica, sus principales afluentes. Frente a esto se posiciona la naturaleza inquieta y libérrima de la poesía de Li He, ajena a estilos acendrados y condicionamientos referenciales. Dice Francois Jullien, en un libro que ya he comentado acá, La urdimbre y la trama, que

La poesía de Li He se distancia muy claramente de ese gusto de la época porque, por sí sola, eleva el efecto de sorpresa y de asombro suscitado por el arte de la disonancia a las dimensiones de una visión poética. Falta de armonía voluntaria, contrastes bruscos, rupturas de plano, asociaciones inquietantes o paradójicas.

En suma, la poesía de Li He apuesta por una desfiguración de la percepción "natural" de la realidad y juega en los intersticios de lo inteligible y de lo estéticamente permisible en su tiempo, lo que la hace, a la luz actual, tremendamente moderna y con misteriosas y milenarias raíces rizomáticas con la nueva poesía barroca.

Dos son las líneas básicas que trabaja el poeta: el Lisao, que implica el resentimiento del poeta con lo externo y, a la vez, el tema del "paseo celeste", y la asunción de los motivos míticos y fabulosos de inmortalidad que la tradición dominante había dejado de lado debido al refinamiento de la dinastía Tang. Un par de textos de la Balada de lo alto del cielo:
 
Canto al cielo
El río del cielo gira en la noche, las estrellas vuelan en redondo
Orillas de plata, fluyen las nubes imitando el sonido del agua
Las flores de casia no han caído en el palacio de jade
Las inmortales recogen perfumes en su bolso del cinto
La princesa de Qin enrolla la cortina, amanece en la ventana del norte
Ante su ventana un fénix verde, pequeño
El príncipe toca la flauta de largas cañas de ánade
Invocando a dragones a roturar la bruma y plantar hierba de jade
Bruma rosa, cintas rojas, loto de falda de seda
Islotes esmeraldas caminan recogiendo primavera de brotes de orquídeas
Al este señala a Xihe galopando en su caballo
Mar y polvo renacen a los pies de la montaña de piedra.

¡No salgas!
El cielo está turbio, la tierra sombría
Serpientes de nueve cabezas se alimentan de almas de los hombres,
la nieve y la escarcha quiebran los huesos de los hombres.
Los perros salvajes ladran sueltos husmeando sus presas,
Y relamen sus garras al sabor del invitado vestido de orquídeas.
El emperador envía un carro para acabar con los males,
Las estrellas del cielo adornan su espada, el yugo es de oro.
Espoleo a mi caballo mas no hay camino de regreso,
Las olas del lago Liyang se levantan cual montañas.
Dragones venenosos fijan sus ojos en mi sacudiendo anillos dorados,
Leones y quimeras exhalan su pútrido aliento.
Bao Jiao durmió siempre bajo la hierba.
Yan Hui, a los veintinueve, encaneció.4
La sangre de Yan Hui no era débil, ni Bao Jiao contradijo al Cielo.
El Cielo temió que dientes los devoraran; por ello se los llevó.
Prístina claridad que, temo, no crees
Mirando al muro desnudo compones "Preguntas al cielo".

Tal vez sea difícil entenderlo ahora, pero la crítica china de su época y de muchos siglos posteriores no dieron cabida entre sus antologías a poemas como estos, y si Li He no fue escarnecido por "irregular", "fantasioso" y "desprolijo en extremo", fue simplemente obviado, clausurado como creador. Hoy, su figura empieza a elevarse como uno de esos dragones venenosos que canta en sus poemas, venenosos para el conservadurismo poético, por cierto.


(Dragón chino, figura central en la poética de Li He.)


29.10.09


Escritores peruanos debaten sobre Garcilaso de la Vega en Nueva York

Tomado de La República de hoy.


En homenaje por el IV centenario de los Comentarios Reales. Actividades académicas se realizan en la histórica sede de America’s Society.


Con una nutrida concurrencia que colmó el salón de actos de la histórica sede de la America’s Society, en Nueva York, se llevó a cabo el segundo acto del homenaje internacional al IV Centenario de la Aparición de Los Comentarios Reales, del Inca Garcilaso de la Vega.

El acto fue presentado por el director de Literatura de la institucion, Daniel E. Shapiro, quien destacó la influencia de las obras del célebre cronista peruano en la formación de la identidad cultural de los pueblos tanto de América del Norte como del Sur.Participaron como invitados especiales en esta actividad realizada en Manhattan, corazón de New York, los escritores peruanos Nilo Espinoza Haro, Alfredo Pita y Jorge Díaz Herrera.

Fue el escritor Mario Vargas Llosa quien una semana antes dio inicio a este homenaje mediante una conversación sobre el tema con la profesora Raquel Chang Rodríguez, de la City University New York (CUNY).Se anunció asimismo que en el mes de noviembre intervendrán los escritores Tulio Mora, Odi Gonzales, Edgardo Rivera Martínez, Isaac Goldemberg y Miguel Ángel Zapata.

También se anunció que America’s Society publicará una antología de la obra de los escritores participantes. Las intervenciones se realizaron en forma bilingüe. La traducción simultánea estuvo a cargo del escritor norteamericano Jason Weiss.


(Miguel Ángel Zapata, poeta peruano, firmando libros.)

Crumb en Club Cultura





Los amigos del Club Cultura me envían, por fin, el Génesis visto y dibujado por uno de los artistas gráficos underground más controvertidos e influyentes de estos tiempos, Robert Crumb. Para más señas, creador del mundialmente famoso Gato Fritz –a quien mató en 1972 por no estar de acuerdo con un filme que se hizo con su personaje. Van tres páginas. El resto lo pueden ver-leer aquí.
 

28.10.09

Yo


Martes 27 de octubre, 8:55 p.m., en la entrada al concierto de Faith No More en Lima. Noche inolvidable de energía...
(Foto: M.G.G.)

Sionista obtuso



Yo solo tenía vagas nociones (a partir de ciertos comentarios de mi padre) acerca de Nietszche, la fundación del Reich de Bismarck y sus tendencias autoritarias; y la repugnancia que los austriacos ultramontanos de rancio abolengo sentían hacia los nacionalistas alemanes. A pesar de esto logré darme cuenta del vaivén de convicciones y posturas antagónicas asombrosamente intercambiables, donde las invectivas decisivas eran los dogmas de un bando usados por el bando contrario.

El viejo Goldmann experimentó todo esto en carne propia. Había enviado a su hijo, el padre de mi amigo Wolf, a estudiar a Viena y Praga todo lo que él no pudo aprender a fondo: las humanidades que conducían a la liberación del individuo y de todos los hombres. Este hijo tan favorecido por la fortuna regresó convertido en un adusto médico. Lo único que sacó de las universidades fue un encarnizado repudio a la germanofilia del padre. Abrazó el sionismo y se convirtió en un tenaz defensor de la fundación de un Estado judío en la tierra prometida. Para apoyar este movimiento, empezó a coleccionar documentos sobre la persecución judía. Todo lo cual le dolió amargamente al viejo Goldmann, que había luchado con denuedo a lo largo de su vida para lograr una completa asimilación de los judíos en un mundo ilustrado, regido por la igualdad, la fraternidad y la libertad comunes. Había preconizado la eliminación de las contiendas políticas, religiosas y nacionalistas a favor de la humanidad toda. En su opinión, el abandono del fanatismo y del chovinismo les correspondía justamente a quienes habían sido sus víctimas durante dos milenios.

---Gracias a la gentileza de editorial Anagrama tengo en mis manos La gran trilogía (2009), libro de gran formato que incluye las tres principales novelas de Gregor Von Rezzori, Un armiño en Chernopol, Flores en la nieve y Memorias de un antisemita –traducido nada menos que por Juan Villoro-, un inteligente repaso por todas las taras sociales e ideológicas que cundieron en la Europa austro-húngara entre guerras, momentos previos a la entronización brutal del nacionalsocialismo en Alemania y países vecinos. En la introducción a La gran trilogía, Claudio Magris (El Danubio, Microcosmos) ha dicho de GVR que es un nato “ex”; es decir, que tenía “un estado de ánimo propio del hombre moderno”, estrechamente vinculado y sensible “al extrañamiento, a la pérdida del mundo, a la desorientación”. Dice, además, y esto es especialmente apreciable en Memorias de un antisemita, que “el autor ha tenido el coraje de atribuirle potencialidades (a su personaje), prejuicios hundidos y sepultados, matices recónditos que caracterizan a toda una generación, una clase, una cultura a la que él también pertenece y que, en consecuencia, le atañen”.

Hora Zero de fiesta


Me "robo" del blog de Paul Guillén, excelente crítico de poesía y poeta, algunas imágenes de una animada reunión de Hora Zero. Arriba pueden ver al grupo en pleno. Abajo, dónde más, en un tradicional bar limense, y por último el poeta Jorge Pimentel mostrando la antología de Hora Zero; detrás, el escritor y editor Jorge Espinoza Sánchez. !Saludos a todos!






27.10.09

De mi correo


"Hola Víctor, te invito cordialmente a este evento que estoy organizando, dime adónde te puedo dejar un ejemplar. Saludos de Carmen Ollé.

Ebria la noche
el suave viento
acaricia mis muslos


El Editor de El Santo Oficio invita a la presentación de

Fiebre

primer poemario de Mariella Di-Laura, que se realizará el día jueves 29 de octubre en Jazz Zone ( La Paz 656, Pasaje El Suche, Miraflores) a las 7:00 p.m.

Presentan este libro de poemas breves e intensos, entre el hermetismo oriental y la imagen descarnada del arte expresionista, los poetas y escritores:

Carmen Ollé, Miguel Ildefonso y Juan Macchiavello.

Vino de honor"


(Portada.)

Las cartas de Emily


Una nota del reciente Babelia anuncia la publicación en castellano de las cartas de la poeta Emily Dickinson. Los que hemos leído y admiramos los poemas de esta purísima creadora solo podemos cruzar los dedos para que Ibero o alguien más traiga el libro cuanto antes. Va la nota:


Epistolario. Las cartas de Emily Dickinson (1830-1886) son joyas como lo son sus poemas y, muchas de ellas, llegan a ser poemas en sí mismas y otras contienen ráfagas que son exactamente poemáticas, con la misma concisión enigmática, densidad conceptual e intensidad emotiva que observamos en sus poemas. La selección que leemos ahora tiene muchos méritos y uno de ellos, completamente indiscutible, es que su editora se ha propuesto respetar al máximo el estilo de la poeta norteamericana, tan peculiar en su prosa epistolar como en sus poemas. Nada de reducir ese casi áspero extrañamiento a cómodas y domesticadas frases de escritor rutinario. Por el contrario, esta magnífica y respetuosísima traductora -además de excelente prologuista- sigue paso a paso, con un amor y admiración escrupulosos, las fragosidades sintácticas y semánticas de esta poeta que, efectivamente, era un completo universo en sí misma. Este libro maravilloso reúne una porción de las muchas cartas que escribió Dickinson a distintos corresponsales en distintas épocas de su vida, desde la juventud hasta días antes de morir. Dickinson, que prácticamente vivió recluida en su casa, cuidando de los suyos -al parecer era el pilar de ese microcosmos familiar-, mantuvo contacto con el mundo exterior a través de su correspondencia. A partir de un momento no salió físicamente de su casa, pero sí lo hizo mediante estas misivas que revelan un intenso interés por los otros, en términos muchas veces arrobadores, tal es la delicadeza e intensidad de los sentimientos puestos en juego. Los corresponsales son diversos y los asuntos que aborda según los casos también. Reflexiones impresionantes sobre la amistad o rememoraciones increíbles para anudar lazos más o menos frágiles, o captaciones del mundo físico de una arrebatadora belleza y de un simbolismo atizador y trágico, como cuando, en pleno éxtasis primaveral, recuerda los desechos de la estación anterior -esas alas desintegradas, esos nidos destruidos-, con la intención, sin duda, de llorar esas pérdidas pero también de recordarnos que toda resurrección siempre lo es a costa de la muerte insuperable. Para el enigma de esta escritora inagotable, tal vez las cartas dedicadas a Higginson -su contacto con el mundo literario norteamericano de la época- adquieren un interés especial por cuanto nos informan de cómo Dickinson se mantuvo en sus trece y, a pesar de su soledad y aislamiento, no dio el brazo a torcer en cuestiones esenciales referidas a su estilo, sencillamente porque sabía quién era, una poeta eterna, como supo adivinar muy tempranamente su muy querido amigo Benjamin Newton.

Cartas
Emily Dickinson
Edición y traducción de Nicole d'Amonville
Lumen. Barcelona, 2009
294 páginas. 21,90 euros


(La poeta en un bello mural.)

23.10.09

PRESENTACIÓN


Este martes 3 de noviembre PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE HORA ZERO en la Biblioteca Nacional de Javier Prado a las 6.30 de la tarde. Todos están invitados.
Me da mucho gusto que la gente de Hora Zero siga vigente y hasta se ponga de moda como ahora. Podemos discrepar con algunas de sus posiciones e ideas, podemos discutir su estética callejera; pero sin duda hay allí un grupo de poetas que perseveran y aman la poesía, y no la utilizan para torvos fines ideológicos, sino que sirven a ella como los antiguos trovadores cantaban y se ponían a la orden de su Señora.
¡Felicitaciones Hora Zero!

22.10.09

Rebotes poéticos


Qué duda cabe de que la poesía está en efervescencia en el Perú. En la prestigiosa revista especializada en literatura Letras S5 han tenido por correcto reproducir mi reseña a Oeste oriental de Pedro Favarón, que publiqué hace unos días en LDL.
 
En Sol Negro, Paul Guillén -uno de los responsables de la colección de poesía Piedra/Sangre- ha rebotado una elogiosa columna de Abelardo Oquendo en La República sobre el reciente poemario de Enrique Verástegui.

En la misma Letras S5 se difunde una entrevista –con su respectiva foto abrazado del autor– del poeta e ideólogo radical Rodolfo Ybarra al escritor español Vicente Luis Mora.

Cascahuesos editores anuncia la publicación en el Perú (más específicamente, en Arequipa) de Figurado y literal, nuevo poemario del maestro cubano José Kozer. Servidos.

Last but non least, Miguel Ildefonso escribe una breve pero sustanciosa crónica sobre el Festival "Días de Poesía", realizado hace poco en Bolivia. Ver el texto aquí.

(Poeta Enrique Verástegui: todos seguimos esperando que aparezca el libro inédito que le robaron en los noventa.) 



 

21.10.09

Ojalá


Se inaugura la Casa de la Literatura Peruana

Tomado de La República de hoy.

Funcionará en la antigua Estación de Desamparados. Se anunció que desde hoy a las 10 am abrirá sus puertas al público.

Ayer, en ceremonia especial, el presidente Alan García inauguró la Casa de la Literatura Peruana, la misma que funcionará en la antigua Estación de Desamparados, que ha sido restaurada y equipada en parte. Acompañaron al mandatario, el ministro de Educación, José Chang, Cecilia Bákula (INC) y Ernesto Yepes, coordinador del proyecto.

Asimismo, se anunció que desde hoy a las 10 am la Casa de la Literatura Peruana abrirá sus puertas al público y se podrán apreciar los distintos ambientes y circuitos de las letras peruanas. Está, por ejemplo, el Circuito de la Literatura Viva, que está compuesto por diez espacios que incluyen bibliotecas y café literario. En este circuito hay salas de usos múltiples en las que se proyectarán videos, mesas redondas, seminarios y conferencias. Existen circuitos de salas permanentes, de autores clásicos peruanos y salas temporales.

También habrá bulevares para el encuentro de autores y lectores.

---Más allá de las buenas intenciones que pueda haber –ojalá– en esto, la presencia de ciertos personajes –Yepes, Marco Martos–, además de la poca claridad sobre las funciones y objetivos específicos de este proyecto, pone en alerta a los escritores peruanos. Ojalá que no se manipule políticamente el asunto, y que la convocatoria sea mucho más amplia –una encuesta fugaz me arroja muchos escritores reconocidos que ni siquiera fueron invitados a la inauguración, y un grupo de invitados que no asistieron por no congeniar con un proyecto empujado desde Palacio.
Además, me parece más importante que esta desviación museo-iconográfica de lo literario, dar incentivos directos a los creadores, como las becas de creación que fomenta Conaculta en México, o tal vez implementar un proyecto inicial de pensión para escritores como en Argentina. En fin, estaremos muy atentos al devenir de esta institución.


(Momento preciso en que Alan García inaugura la casa en Desamparados.) 

20.10.09

Kometa



No hay que creerles mucho a los críticos que insisten en que el relato "Cometa", de Bruno Schulz, es un crisol de absolutamente todas las propuestas y obsesiones del escritor y dibujante polaco. Ahora que disponemos de una edición completa de Las tiendas de color canela, que conocemos sus cuentos hasta hoy inéditos y que podemos admirar los claroscuros de Sanatorio bajo la clepsidra en nueva traducción, pues podemos decir que, más bien, puede ser una suerte de resumen sumario del mundo poético de Shulz, y no es poca cosa.

Siruela ha tenido el impagable acierto de publicar Madurar hacia la infancia (2009), la colección más completa de obras, textos críticos y relatos del malogrado escritor europeo, y en ella he podido leer por fin el relato arriba citado, confirmando la calidad y la autoirónica complacencia con que el narrador aborda las desopilantes vicisitudes de su padre y de su extraña familia. El texto se abre con una larga consideración descriptiva sobre la estación (primavera) en el pueblo donde se desarrolla la acción, para dar paso luego a ciertas consideraciones sobre la mecánica moderna y, en general, ciertos signos de modernidad que causan una peculiar impresión en el padre del narrador, quien se ve preso de un obsesión expresada en una seguidilla de experimentos científicos relatados con lejana simpatía y meticulosidad por la voz narrativa.

Más adelante, la aparición, amenazante, de un cuerpo celeste que podría colisionar con la tierra, llena el tiempo y la casa familiar con inquietudes y versiones sobre un fin del mundo o un castigo divino que el padre se encarga de despejar, diría que sin mayor sobresalto, pero con simpáticos exabruptos sobrenaturales, como la develación de una "nueva constelación": El Ciclista. El padre, asimismo, logra enterarse mediante sus observaciones telescópicas de la "verdadera naturaleza" del meteoro, que no es más que un cerebro carcomido cuyas posibilidades de acabar con la vida humana se ven apagadas por la predominancia de "la moda", quien "se precipitó y poco a poco adelantó al infatigable meteorito", hasta dejarlo atrás e incluso sacarlo de su órbita y de su propósito cataclísmico.

Antes que lanzarme a una exegesis simbólica del relato -que en realidad cada lector debe hacer de acuerdo con su propia visión de la realidad*- me gustaría dejar mi consideración sobre el estilo aplomado y sin embargo entusiasta y colorido con que Schulz asume su narración, lo que confiere a esta un carácter entrañable y por momentos casi mágico, tal vez presagiando la llamada (y muy posterior) literatura real-maravillosa latinoamericana.



Sobre los escritores que de una u otra forma han sido influenciados por Bruno Schulz, podemos citar, dejando a un lado a muchos más de los nombrados, a Isaac Bashewis Singer, Tadeusz Kantor, Adam Zagajewski, Ryszard Kapuscinski, John Updike, Sergio Pitol, Danilo Kis y Hubert Nyssen. Además, estimo, de algunos de los grandes nombres del boom de la literatura latinoamericana.

Finalmente, la obra Schulz se erige solitaria, como un bello árbol extraño a su entorno, insensata pero eficazmente transplantado en una realidad opresiva y castrante. Vamos decirlo con una imagen muy al propósito: literatura como esta siempre será ese fabuloso cometa que se escapa a la visión tosca y logicista de la crítica literaria, peor aún si empapada de la llamada "crítica cultural".

*En el posfacio a la edición polaca de El proceso, Shulz dijo: "Los libros de Kafka no constituyen ninguna imagen alegórica, clase o exegesis de la doctrina, son una realidad poética autónoma, redonda, cerrada por todos lados, justificada en sí y en reposo. Más allá de sus alusiones místicas e instituciones religiosas, la obra vive una vida poética propia, polivalente, insondable y no agotada por ningunas interpretaciones.
En otros texto incluidos en Madurar hacia la infancia, Shulz rechaza el racionalismo de la crítica literaria por "empobrecedora", y plantea la obra de arte como "una sonda arrojada hacia lo innombrable", que está no más allá sino más acá de los requerimientos éticos, precisamente allí donde las inquisiciones éticas surgen o comienzan a adquirir una forma intelectualmente reconocible. La literatura, así, plantea preguntas a la ética y no al revés (como pretenden hacer los sociólogos y críticos culturales).



(Portada. Imágenes del alucinante Libro idólatra -grabados- incluido al final de Madurar hacia la infancia.)



19.10.09

Nuevo libro de Cabel


Me llega a mi atiborrado correo -lleno de saludos de amigos y datos sobre actividades y publicaciones- la hermosa portada del próximo título de la Colección Underwood, dirigida por el poeta Julio del Valle y el narrador Ricardo Sumalavia (a propo, ¿por qué se ha comentado tan poco, en el Perú, su libro publicado por Bruguera en España?). Se trata de Uno rojo, de Andrea Cabel, la más importante voz femenina de lo que se ha venido a llamar generación del 2000.
El libro de Underwood, como todos los anteriores de la colección, no tiene carácter pecuniario, y debe salir al público esta semana, así que a estar atentos, pues Cabel anuncia un vuelco con respecto a la poética que esbozó en su primer y exitoso poemario Las falsas actitudes del agua. En cuanto llegue a mis manos, les contaré algo más sobre Uno rojo. Por ahora, ¡Felicitaciones!
(Portada.)

LA PROSPERIDAD RECLUSA


En exclusiva para LDL, el narrador arequipeño Orlando Mazeyra me envía este adelanto de su nuevo libro, pronto a aparecer dentro de la movediza editorial Cascahuesos.


BREVE FRAGMENTO, AMBIENTADO EN MEJÍA, QUE FORMA PARTE DEL NUEVO LIBRO DE ORLANDO MAZEYRA GUILLÉN QUE APARECERÁ EN NOVIEMBRE, VÍA "CASCAHUESOS EDITORES".


El inicio del verano no se había mostrado alentador: muchos problemas en la oficina y un dolor de espalda me agobiaban decididamente. Siempre que el estrés laboral se ensaña con mi salud, sigo la misma receta liberadora: indago sobre algún hotel con vista al mar que pueda convertirse en mi morada itinerante por un buen fin de semana. Un compañero del trabajo me habló mucho acerca de un acogedor establecimiento de hostelería a punto de cerrar luego de más de medio siglo de actividad. Estaba ubicado en Mejía. Para convencerme, me envió, vía correo electrónico, algunas fotos de su espaciosa terraza que él mismo había tomado, durante su estancia, el año pasado. Luego de revisarlas, alisté un pequeño equipaje de mano y decidí conocer ese ignoto paraje enclavado en las costas de Islay.

Siempre que entro a la habitación vacía de un hotel pienso que ya no vive nadie en esa alcoba. Mucha gente ignora que los hoteles son, para los buenos viajeros, como las casas en donde crecieron (y a veces están por encima de ellas en los estamentos afectivos). Por eso, cuando me encuentro en un dormitorio que yace despoblado, siento una extraña nostalgia que evoca —aun sin haberlos conocido en absoluto— a todos los viajantes que ya han partido. Es cuando entiendo con insondable nitidez lo que quiso decir aquel bardo peregrino: cuando alguien se va de un hotel, alguien queda. El punto por donde pasó un hombre ya no está solo. Únicamente está solo, de soledad humana, el lugar por donde ningún hombre ha pasado.

Dejé mis cosas encima de la cama, puse las llaves de la habitación en mi bolsillo y, luego de solicitarle información al amable conserje, salí a conocer los alrededores. Llegué a un pub de seductora barra que estaba atestado de gente vocinglera que parecía pasarla muy bien. Su nombre jugaba con un lugar casi sagrado, en términos históricos: La Rocka del Moro. Uno de los dueños —un extranjero que debía ser catalán porque vestía un polo del Fútbol Club Barcelona— me despachó diligentemente un cubalibre con hielo y me recomendó visitar la playa cuando cayera la tarde: "Lo mejor de acá son los crepúsculos", me informó convencido, entregándome una servilleta con el logo del local: "Se lo digo yo que ya llevo acá más de veinte años. No se pierda el de esta tarde: todos son distintos, cada uno tiene una tonalidad peculiar, sorprendente".

"He visto tantos atardeceres que esas cosas me dejaron de llamar la atención hace una punta de años", le confesé, y apuré el vaso de trago recordando mi maldita escoliosis. Me puse de pie y alargué la mano para entregarle un billete. Hice una venia de despedida y regresé al hotel. Estaba muy cansado por el viaje: quería echar una larga siesta. Cosa que hice apenas llegué a la habitación 107.

Luego de algunas horas, desperté. Y, al mirar hacia la terraza, lo primero que hice fue recordar las palabras del sujeto del bar: moroso, entraba por mi ventana el crepúsculo del atardecer con el tibio aliento de esa lejana esfera flotante y cortada por la mitad, que ardía cada vez menos anunciando el arribo de la noche más triste de la temporada. La postal que tuve ante mí se insinuó en mis entrañas, rotulando un mensaje invisible que solo podía entenderse como un mandato a volver a escribir: lo que fuera, cualquier cosa, inclusive garabatos, cifras, rúbricas, malas palabras, adagios, títulos de novelas, aniversarios de cumpleaños, números romanos, capitales de países, direcciones de correos electrónicos, equipos de fútbol o nombres de personajes famosos..., pero escribir... hasta que, ¡por fin!, se fatigara el sol.

Recordé que llevaba años sin hacerlo, prácticamente desde que me fui de Lima para convertirme en un autómata embrutecido por la rutina de una ciudad pequeña y aburrida. Al notar cómo la fuerza del sol se desprendía por el firmamento como jugo de naranja derramado con exquisita simetría, sentí que yo mismo estaba derramando mis fuerzas en raciones imperdonables y absurdas: me encontraba en una fase declinante de mi existencia. ¿El crepúsculo de mi juventud? ¿O se me estaba dando una última oportunidad para corregir mi vida y llevarla por el sendero que siempre quise?

Ahí estaba otra vez ese estremecimiento interno del impulso creativo que se presenta cuando menos lo esperas —y que yo creí haber perdido para siempre—, pero que no te deja tranquilo hasta que lo acojas echando a andar el lapicero sobre la hoja o, en todo caso, haciendo danzar los dedos sobre el teclado del computador.

Cogí el primer papel que encontré a la mano: se trataba de una servilleta de La Rocka del Moro. Empecé a desdoblarla y la estiré pacientemente sobre la cama, aplastándola con las manos, antes de escribir la fecha con letras mayúsculas:

30 DE ENERO
Traté profundamente de dilucidar cuál era la motivación de esta nueva empresa. Habré estado sumido en esa cuestión alrededor de treinta minutos. Luego, empecé a echar cabeceadas, hasta quedarme otra vez dormido. Fue cuando me encontré con él: vestía un traje modesto, como siempre. Un raído pantalón de corduroy del mismo color nuez de sus ojos, una camisa blanca de manga corta como las que alguna vez usé para ir a la escuela y unos zapatos mocasines a los que parecía haber acabado de embetunar. Estaba erguido, como perdiendo en el ocaso su mirada de mascota aburrida, con esa palidez tan suya que resaltaba la tonalidad lechosa de su tez de oso polar. Después de un rato me volvió la mirada, sin amor: parecía tragar su propia saliva porque su manzana de Adán ascendía y descendía frenéticamente como ascensor malogrado. Me miraba ansioso, tratando de reconocerse en mí como si yo fuese un espejo. Juntó el entrecejo y sus cejas oscuras parecieron formar olas sincronizadas que chocaron formando un par de arrugas que atravesaron su frente, verticalmente, hasta perderse en su pelo: ¿cómo estás, hijo?

(Orlando Mazeyra.)

18.10.09

Cuatro microrrelatos de M. Tavares


Si creyeron que la fiebre de los microrrelatos se estaba apagando tienen ahora razones para creer en su avivamiento con los cuatro buenos textos publicados por el estupendo narrador portugués Goncalo M. Tavares (cuya pluma ha sido celebrada por Saramago, Vila-Matas y Lobo Antunes, nada más) en el reciente número de Letras Libres. Les dejo uno de ellos:



El país ingenuo

La tristeza era tanta que las sonrisas pasaron a ser pagadas. Algunos funcionarios del Estado, disfrazados, diluidos en la multitud de las ciudades, observaban a los pocos ciudadanos sonrientes que pasaban y, discretamente, les mandaban parar.
Se presentaban: ¡Funcionarios del Estado!, decían, y pedían después la identificación del sonriente. Registraban nombre y dirección.
Al final del mes los referidos ciudadanos recibían el cheque. Durante el mes de febrero fue visto tres veces sonriendo en la calle, estaba escrito, con fecha y hora, en el pequeño documento que acompañaba al dinero.
La cuantía dada por cada sonrisa no era una fortuna, pero digamos que ser visto por el Estado sonriendo nueve veces durante un mes daba perfectamente para vivir sin dificultades.
Pues bien, en poco tiempo el clima emocional del país se modificó por completo. Ya sea por avidez o por la propia naturaleza de las cosas, el país en dos años se hizo conocido por el “permanente e impresionante optimismo de sus ciudadanos”, como se decía en una agencia de noticias internacional.
Los subsidios del Estado a las sonrisas terminaron poco después, pero como nadie informó a los ciudadanos ellos mantuvieron aquella sonrisa estúpida, repugnante, desadecuada, inútil, sin razón de ser.

(G.M. Tavares.)

Ortega sobre libro de Alonso


Como ya di constancia aquí en su momento, el escritor y periodista Paul Alonso ha publicado un volumen de cuentos titulado Me persiguen (Matalamanga, 2009). Hoy el prestigioso crítico Julio Ortega lo comenta en la columna "Qué leo" de La República. Va el texto:


Paul Alonso en la selva

Por Julio Ortega.

En su libro Me persiguen (Matalamanga, 2009), Paul Alonso describe una aventura iniciática en la comunidad de los shipibos, al final de la cual el narrador confiesa: “Creo que aún no he entendido nada…” Ese relato se llama “En la selva no hay estrellas,” y revela que la lectura de ese mundo ignoto es parte de la lectura de uno mismo. El drama de leer la selva, esa entropía que miramos como un espejo sin fondo, es una metáfora de la parte nuestra que ignoramos. Ya en Caramelo verde, la novela de Fernando Ampuero, el narrador que huía de la sociedad, se refugiaba en la selva para recobrar su inocencia enseñando a los niños la lectura. No sabemos leer esa tinta derramada, ese mundo “cada vez más salvaje,” porque sólo podemos leernos a nosotros mismos desde la letra que legisla y el Estado que penaliza. Una novela colombiana terminaba famosamente con la sentencia: “Se lo tragó la selva.” En el Perú podría ocurrir lo contrario: nos tragó la selva. O sea, no supimos leerla y nos condenamos, otra vez, a la violencia.



(Julio Ortega, escritor y crítico.)